
El filtro de partículas es uno de los componentes más problemáticos de los coches diésel modernos. Te explicamos cómo funciona, por qué se tapona y qué puedes hacer.
Si tienes un coche diésel fabricado después de 2009, tiene filtro de partículas (DPF, por sus siglas en inglés). Es uno de los componentes que más consultas genera en nuestro taller, y con razón: cuando falla, puede ser caro. Pero con la información correcta, puedes evitar muchos problemas.
El DPF (Diesel Particulate Filter) es un componente del sistema de escape que captura las partículas de hollín que produce la combustión del diésel. Sin él, esas partículas irían directamente al aire que respiramos. Es obligatorio en todos los coches diésel desde la normativa Euro 5 (2009).
El filtro tiene un sistema de autolimpieza llamado regeneración. Cuando el filtro acumula suficiente hollín, el motor inyecta combustible extra para elevar la temperatura del escape a más de 600°C y quemar el hollín acumulado. Para que esto funcione, el coche necesita circular a velocidad sostenida (autopista o carretera) durante al menos 20-30 minutos.
Si usas el coche principalmente en ciudad, trayectos cortos o parado mucho tiempo, el filtro nunca alcanza la temperatura necesaria para regenerarse. Esto es la causa número uno de taponamiento.
En MTV Cars somos especialistas en DPF. Tenemos equipos de diagnóstico y limpieza profesional. Antes de cambiar el filtro (que puede costar 800-2.000€), prueba la limpieza profesional. En muchos casos es suficiente y cuesta mucho menos.
En MTV Cars estamos en L'Alqueria de la Comtessa, Valencia. Pide cita o consúltanos por WhatsApp.
